Lago Efervescente II… Los barriles blancos también cuentan

En el primer artículo denominado Lago Efervescente indicamos como las crecientes fugas de gas natural generan graves problemas ambientales y que acompañados con una terrible gestión de mantenimiento y desconocimiento gerencial de la importancia del gas natural han llevado al cierre total de negocios como el petroquímico, la producción de líquidos del gas natural e inclusive contribuido a la declinación misma de la producción petrolera del Lago de Maracaibo (Venezuela).

Para aprovechar la elevada riqueza del gas natural producido, durante la segunda mitad del siglo 20 tanto en tierra como en el Lago de Maracaibo se construyeron diversas plantas de extracción de líquidos del gas natural y plantas de fraccionamiento.

La capacidad de procesamiento de gas en las plantas de extracción llegó a ser de 1420 MMPCED, y de 68 mil barriles diarios en las plantas de fraccionamiento. Destacan entre las plantas de extracción las denominadas LGN I/II ubicadas en el Complejo Petroquímico Ana María Campos (El Tablazo) cuya misión era producir materia prima petroquímica de alta pureza Metano, Etano y Propano. Aquí  una breve descripción de la planta LGN II.

La responsabilidad de la producción de líquidos del gas natural para el occidente de Venezuela recaía en PDVSA, a través de sus plantas de extracción y fraccionamiento. Hoy en día estas plantas se encuentran obsoletas y en estado de gran abandono. La “escases de gas natural”, accidentes, y la falta de mantenimiento generó que una a una las plantas de extracción y fraccionamiento quedaran fuera de servicio.

En el Lago Efervescente desde el año 2012 no se producen cantidades comerciales de barriles blancos, incluyendo GLP para las cocinas del occidente y Los Andes venezolanos. Esto motivó un creciente cabotaje de este propano desde el oriente del país y la compra internacional de este producto para cubrir las necesidades tanto de la población y algunos cargamentos para la petroquímica. En la actualidad el cabotaje cesó y PDVSA no posee recursos para la importación de GLP además de estar sometida a sanciones por parte del gobierno de Estados Unidos, generándose de esta forma una emergencia social de gran escala en gran parte de Venezuela.

Fuente: ChemStrategy

El haber dejado de procesar en las plantas de extracción de líquidos del gas natural  un promedio de 340 MMSCFD de gas natural que se arrojan a la atmósfera por fugas durante los últimos diez años, representan una pérdida de oportunidad equivalente a más de 4.300 millones de dólares en ingresos para Venezuela durante este período de tiempo, esto sin contar con las erogaciones realizadas para suplir parcialmente los requerimientos de GLP para la población y la industria petroquímica nacional.

Es el momento de tomar acciones para detener la afectación tanto de la población como el ambiente, en ChemStrategy colocamos a su disposición años de experiencia en este sector para visualizar y evaluar distintas alternativas de negocio para su inversión en esta área.

Lago Efervescente II… Los barriles blancos también cuentan
Tagged on: